Diciembre 29 (Llegada a Santiago de Chile)

Nos levantamos temprano…. Haaa como a las 11 de la mañana… no hay afán de todos modos estamos a 3 horas y nuestra nueva anfitriona no llega al apartamento hasta pasadas las 9 de la noche… entonces podemos morronguear en el camino.
Pero tanto fue el afán por no llegar temprano, que en el camino nos paso lo que no nos ha pasado en 10000 kilómetros de carretera, pues… se pincho la llanta trasera, por suerte no íbamos a alta velocidad y no habían carros en el camino… entonces que buenos motonetos… sacamos nuestra valija de repuestos y nos concentramos a bajar la llanta y revisar el daño, pero al bajar el neumático, nos dimos cuenta que no era culpa de un clavo, solo que uno de los antiguos parches se había levantado y por ende pues…
Nos demoramos como 1 hora efectuando el cambio, solo es desmontar el guardabarros y…. como abeja al panal…, la rueda entra, sin mayores problemas en la poderosa.
De nuevo emprendimos el viaje… pasamos por túneles largos, antes de arribar a la metrópoli de Santiago… se avista una gran diferencia con relación a las ciudades capitales que acostumbramos a ver, incluso Bogota, puesto que no se ven cordones de pobreza y las zonas urbanas están bien organizadas… pero si hay un problema, pues en Santiago existen vías concesionadas, las cuales se transitan a altas velocidades y se cobran peajes de forma automática con sensores preestablecidos en los autos, de modo que si de alguna manera entran en estas vías y el sensor de peaje no los detecta, de una les cae la ley o les llega el comparendo a las casas. Lo mejor es comprar un mapa de rutas que venden en las Copec, o estaciones de servicio que son muy populares en Chile y de esta forma estar enterados de las vías de Santiago.
Bueno… como siempre hemos tenido la fortuna, paramos antes de seguir adelante por la vía principal que entra del norte y averiguamos donde quedaba el apartamento de Paola y Paula y pues como les decía, la suerte esta con nosotros, pues solo esta a unas 10 cuadras en línea recta del punto donde estamos… que bien…
Paula aparece de repente y nos invita a la casa donde nos espera un descanso hasta el próximo día… Chao… es hora ya de acostarse, vamonos a descansar, pero antes hay que lavarse y los dientes….

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