Diciembre 21 (Uyuni – Visita al Salar de Uyuni)

Excelente día después de un descanso merecido, empacamos las maletas desde el día anterior para poder salir con todo listo, además la idea es salir para la frontera con Chile en tren... siiiii en tren, vamos a montar a la poderosa en tren....
Lo que pasa es que, la carretera que va hasta la frontera es destapada y según los señores de Uyuni en moto seria un viaje de 2 o 3 días, lo que en tren nos gasta 5 horas...no queremos pasarnos navidad llegando hasta la frontera, además tanto desgaste físico no es necesario, cuando vamos a un cuarto del viaje.
Entonces antes de irnos en el tour, vamos a la estación de tren y averiguamos todos los datos necesarios para poder subir la moto y nosotros también. Hay que estar a las 3 de la mañana en la estación y nos cobran por kilo de lo que pese la moto y nuestros pasajes son a 32 bolivianos, unos 4 dólares.
Nos montamos en una “toyota land cruiser 4 x 4”, es lo único que transita por ese salar. A bordo hay dos Sudafricanos, monos por supuesto, un español, una boliviana y dos colombianos (nosotros), además del conductor y cocinero – guía.
El espectáculo es de abrir la boca pero no babear, te puedes pegar al piso... es un espacio confinado que no alcanzas a limitar con la visión, pues es como un desierto, pero de color blanco, además llegar a un lugar donde no se alcanza a ver las montañas y el cielo se confunde con el salar... es sorprendente, abrumador y hasta algo miedoso... si no tienes un guía, te puedes perder y las brújulas no sirven en este lugar, hay mucho contenido de Litio y no se posiciona la aguja, los GPS, tampoco sirven... lo único que sirve es la sabiduría de los conductores.
El tour que escogimos es de un solo día, en el que te llevan a la isla pescado, luego al volcán y puedes ver una momias y te dan almuerzo por un valor módico de 20 dolaretes. La agencia se llama Oasis Tours, el cocinero José, de 16 años y tiene muy buena sazón y el conductor que se llama Edwin, muy buena gente, le presto la camioneta a Harvey para que manejara por el salar.
El costo tiene su recompensa, pues el espectáculo es digno de admirar y recorrer... vengan para que vean.
Llegamos a Uyuni de nuevo a las 5:30 de la tarde, de una nos fuimos a la estación de tren a llevar la moto y a comprar los pasajes, que en total nos costaron 145 bolivianos por todo, unos 18 dólares mas o menos.
Bueno yyyyy hoy desde acá... mañana... desde cualquier lugar de Sur América.

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