Diciembre 4

Pues resulta que, cuando llegamos a Pisco, Julián pregunto que si lavaba una ropa en la noche, le podría amanecer seca, todo el mundo le decía que si, pues entonces él sin ningún reproche, en la noche juicioso, se metió a la ducha y lavo el único jean y camiseta que llevaba, porque como viajábamos de un día para otro no llevábamos ropa de repuesto…. Pues en la mañana Julian le dice a Harvey que recoja las cosas mientras se baña. Al subir a la terraza a recoger la ropa del tendedero, la ropa esta igual de cómo se quedo la noche anterior, además la cuerda es de alambre y esta toda oxidada…y le dejo una marca en la camisa blanca de oxido… pues así y todo le toco colocársela de nuevo para salir con rumbo a Paracas.
Llegamos a la playa de paracas, ya Julián con la ropa seca, nos montamos en la súper lancha, eso era lo que decía el guía, pues tenia dos motores de 140 Hp y era la única en dicho lugar, ja todas tenían dos motores…
Desde allí divisamos los pelícanos y después de dos minutos de navegación, un delfín se paseaba por las mansas aguas de la casi playa… unos 15 minutos mas tarde nos llevaron a un lugar donde hay una montaña desértica con un gravado igual a las líneas de Nazca, pues es el candelabro, el cual guiaba a los viajeros de barcos procedentes de Europa.
El destino final son las islas Ballestas, donde se pueden casi tocar, los leones marinos, pingüinos, aves de varias especies y otros animaluchos del mar. Mientras el recorrido en la lancha, perdón, súper lancha, a una mona del otro lado, la ha sabido cagar en toda la cara un ave que surcaba el cielo… jjajajaja, nos dio pena tomarle foto.
El recorrido se hace en aproximadamente una hora y media, pero hace frió, se les recomienda llevar saco.
Bueno cuando llegamos al puerto, nos montamos en la moto y fuimos a la reserva nacional de Paracas, donde es solo desierto y se pueden divisar acantilados y playas, pues eso hemos visto todo el trayecto, yo creo que solo es para poder cobrar… de resto no hay mucho que ver.
Para que no nos cogiera o agarrara la noche, nos fuimos tempranito para Lima, tan temprano llegamos que tuvimos tiempo de entrar a Internet, pero no se pudo enviar la información por falta de capacidad en la línea, que lastima.

Ya estamos algo cansados, fue mucho el viaje, nos vamos para la camita a dormir, sin antes conocer a la novia de Juan Fernando, quien llego de Colombia para hacerle visita al hombre y el próximo fin de semana se van a Buenos Aires, que vida de pobres, no?

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