Diciembre 3

Pues que nos vamos a quedar haciendo acá en Lima, si ya conocemos todo… no pues vamos para la sierra o para Paracas… Listo de una…
Madrugamos y como no conocíamos la punta del Callao, fuimos en la moto, queda a unos 40 minutos entre el trancon de la ciudad y la coordinación con el mapa de un visitante que nunca estuvo antes en esta ciudad.
Es bonito, también hay mucha gente play, pero lo que vimos es que la gente, se lleva la toalla, el perro, la sombrilla, como si fueran para un pic-nic, de una tarde de verano, pero cuando llegan, lo que hacen es acostarse sobre piedras, pues las playas no tienen arena... son de rocas… no sabemos como hacen para tirarse ahí, no lo sabemos.
Recorrimos el puerto de la marina, las fotitos en el submarino atómico de Perú y rodeamos el castillo del Real Felipe… como si hubiese uno falso… y nos fuimos para el sur, con rumbo a Pisco, para visitar la reserva natural de Paracas.
Pisco esta localizado sobre la vía a Nazca, a unos 300 kilómetros de Lima, entonces, me tome las fotos que necesitaba para el pasaporte y nos toco esperar una hora a que salieran o revelaran… que tecnología tan atrasada. Terminamos saliendo de Lima como a eso de las 5 de la tarde… Huuuyyy algo tarde, pero también es bueno para la aventura.
Terminamos llegando a Pisco a las 8 y media de la noche, hhhaaa y cuando le pregunten a un peruano que a cuanto tiempo están de algún lugar, el resultado lo multiplican por dos, porque están muy desubicados y la mayoría no conocen su propio país ni territorio, que eso no les pase a ustedes por favor.
Al llegar un amigo nos abordo invitándonos al tour que se realiza por las islas Ballestas, así es que nos tomamos un café, hicimos el trato con el parcero aquel y nos fuimos para el hotel porque al otro día hay que madrugar a las 7:30 am.
Bueno en la próxima les contaremos lo que le paso a la camisa de Julián por haberla lavado en la noche.

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