19 de noviembre

Bueno no queríamos estar mas tiempo en Piura, puesto que ya perdimos muchos días de viaje, lo mejor es madrugar para ver si llegamos directo a Trujillo.

Durante el viaje, nos encontramos unas dunas espectaculares, mas desierto, nada de vegetación, algunos plantíos de caña y nada mas, sol, playas y arena, haaa viento a lo loco, nosotros creemos que tenemos unos 5 grados de inclinación hacia la derecha mientras se viaja pues el fuerte viento, nos vota hacia el otro lado. Bueno lo lastimoso de este tramo del viaje es que no entramos al museo de Sipan en Chilayo. Después de pasar por allí nos han dicho que es un lugar espectacular, yyy por la forma en que lo describen y su admiración facial, si lo creemos. Si vienen, no olviden visitarlo ya que nosotros lo pasamos por alto.

Por un contacto directo de Maria Victoria, la mama de Julian, nos han invitado a pasar un par de noches en un hostal en Trujillo, El señor Héctor, nos lleva al hostal Casa Blanca, donde nos atiende la señora Evita, con todos los detalles de una buena acogedora de extranjeros, así es que… lo que esperábamos… nos dan habitaciones separadas… pa Julian la 301 y pa Harvey la 302, hhaaa que lastima nos tocara dormir solitos, después de 15 días de dormir los dos juntitos… bueno el dia tenia que llegar.

Descargamos las cosas, hablamos un rato con nuestros hospedadores y nos fuimos de caminada por la plaza de armas de Trujillo y fuimos a comprar unos parches para los trajes espaciales, bueno para los pantalones impermeables porque se nos han roto… bueno es que uno viene a sufrir al mundo, no?

Otro cebiche, como cosa rara y nos fuimos al hostal. Al llegar nos encontramos con un grupo de gente de varios lugares de Perú que venían a unas capacitaciones del trabajo en una aseguradora, cuyo nombre no podemos revelar por no hacer propaganda no pagada. Bueno el caso fue que todos estaban abismados con semejante poderío de moto nave… así es de que por este lado comenzó una conversación que duro 3 días con los parceros del hostal. Nos quedamos hasta tarde hablando con ellos, nosotros invitamos a una coca cola pa todos y listo pa la camita… extraño pero hace falta con quien hablar por la noche… pues acuérdese que estamos en habitaciones separadas. Bueno al menos la parabólica tiene muchos canales y uno se puede entretener pasando con el control.

 

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