Marzo 26 (Segundo día en el Amazonas)

La misma vaina, pito como en el ejercito, todos a tierra, la mitad de la gente se baja, la otra mitad esta algo tomada y no cambiaran su sueño por un pan y un café.
Si… sin duda… nosotros también vamos al baño, hacemos nuestras deposiciones, miccionamos y si se puede nos bañamos… donde se hacen estas actividades rutinarias las maromas son mas geniales que en un circo, pues solo hay un espacio reducido donde hay un sanitario y una ducha, no hay donde colgar la ropa y uno no quiere por ningún motivo tocar la tasa o la tapa del trono; las sorpresas están a la orden del día, se pueden encontrar desde un submarino de veinte centímetros de largo por una y media pulgada de diámetro o unos diez elementos de cuatro centímetros por media pulgada de diámetro o en su defecto un tinte espeso que no es agradable a la vista ni al olfato… fuimos demasiado explícitos??? Bueno ustedes hacen también parte de la aventura.
El almuerzo igual al de ayer, frijoles, arroz, FARINA que nunca falta, espagueti, de repente carne y nada de sobremesa, atarúguese, muévase rápido para los próximos comelones y como no hay vegetales… acumule en el intestino… pobre cuerpecito.
EL resto de la tarde se puede ocupar en leer, dormir, mirar el paisaje… pero eso si nada de súper árboles, micos u orangutanes en la selva, cocodrilos al asecho o tigres corriendo detrás de su presa… nada de eso, si mucho habrán pirañas, pero como uno no las puede ver, toes puede quedar en incógnita. Del barco, la basura que sobra de los empaques de comida toda es tirada al río, la disculpas que eso se desaparece, que el río se la lleva y que frescos no hay problema hay mucho agua, es inevitable, es difícil de parar, aunque uno trate de inculcar la cultura, muy pocos hacen caso por un tiempo, luego se infectan de nuevo con el virus de la contaminación.

 

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