Marzo 22 (@#$%$%¨¨&%#$#... nada de Belem)

Por la mañana en el desayuno, la señora del hotel nos dio Tapioca, hummm, es un buen plato, lastima que la preparación solo se pueda hacer fácilmente en Brasil, pues la masa, llamada Goma es con ingredientes que solo se producen en estas tierras.
Salimos y nos quedaban como 50 kilómetros de esa desastrosa vía, casi como una hora nos tardamos en recorrerla, pero al final no es que se compusiera del todo, pues siempre habían mas buracos y con mayor grado d peligro al estar uno alejado del otro y dejar al conductor en un estado de satisfacción temporal al pensar que la carretera esta buena por el resto del recorrido, nos comimos unos mangos que habían tirados en la carretera, esperamos a que un camión lleno de cerveza se volcara en uno de los cráteres de la vía, que al final no sucedió y comimos en la vía, por lo general se encuentran restaurantes donde se pagan por kilo, lo que seleccione, mas la carne del asador y a parte el refrigerante que escoja, por lo general coca cola helada con limón.
Como ayer, el personaje que conocimos nos indico que no esperáramos a llegar hasta Belén para hacer las llamadas a nuestros contactos, sino que cuando estuviéramos en Castañal hiciéramos las llamadas y después arribar, solo son 40 kilómetros desde allí. Así que hicimos caso, cuando llegamos a Castañal, le preguntamos a un mototaxista, donde queda un Internet y el nos llevo sin problema, hasta nos ayudo a llamar, hasta hablo con la contestadota y al ver que nos estaba como cogiendo la noche y al ver que llegaríamos tarde a Belén y que tampoco habíamos hecho contacto alguno, entonces con voz entrecortada pero muy humilde, nos invitó a quedarnos en su casa, Julián y Yo nos miramos y le dijimos que si, ya que el también nos advertía de no llegar a Belén después de las 6 de la tarde y a esas recomendaciones nosotros hacemos caso.
El chico, apenas tiene 22 años, nos condujo hasta la casa de uno de sus amigos en el mismo barrio… no era la casa de él… y allí nos presentó a un policía que tiene un gimnasio y dentro de este, un dojo donde practican artes marciales, lo que seria para nosotros, el lugar donde moraríamos esta noche.
Descargamos las maletas nos relajamos y seguidamente nos fuimos a conocer la ciudad junto con nuestro nuevo amigo y la esposa de 15 años que se le pegó al parche de andar en moto con los extranjeros. Nos llevaron a conocer el centro de alto entrameinto de artes marciales, el Cristo que es parecido al Corcovado, la plaza central y una estación de gasolina… si una estación de gasolina como muchas… allí tomamos cerveza.
Al fin nos pudimos comunicar con Colombia, que no lo hacíamos desde Canoa Quebrada y nos fuimos a dormir sobre la colchoneta del dojo, con un montón de mosquitos, alguna araña y una que otra lagartijita.

 

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