Marzo 10 (No llegamos a Salvador)

Resulta que la cadena sigue provocando el daño contra el material de goma, así que lo retiramos y con los originales dejamos un solo tramo pensando en el tipo de material conveniente para esta situación, esto fue en la mañana antes de partir y durante los primeros 60 kilómetros ya el daño se presentaba nuevamente, así que optamos por cambiar el lubricante y en cambio de aplicar el super costoso “motul” por el ordinario aceite de lubricación, y adivinen que???... claro... problema resuelto, pues la cadena no estaba moviéndose libremente, es decir solo tenia una capa de mugre que no la dejaba trabajar bien y en vez de eso esta dañando a la poderosa. Esto nos tomo bastante tiempo mientras que limpiábamos la cadena y la dejábamos bien lubricada para seguir el camino.
Así continuamos el viaje, ya más tranquilos y cerciorándonos que en cada parada, el daño no se presentara de nuevo.
No fue mucho lo que pudimos andar y ya en la noche, a unos 200 kilómetros de Salvador decidimos buscar un lugar donde quedarnos, pero que no fuera dentro de las ciudades que se cruzan en vía, ya que estas están llenas de todo, son como grandes favelas en la mitad de la nada, pueblos grandes llenos de pobreza, violencia y drogas. Afortunadamente dimos con un buen lugar donde decansamos y nos pudimos bañar aunque el calor durante la noche nos hacia sudar la gota amarga, mas que cuando uno trabaja.

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