Febrero 25 (Peajes y mas peajes)

La noche anterior la pasamos con nuestro amigo Carlos, hablando de todo un poco y tomándonos unas cervecitas de cuenta del seminario... en realidad le terminamos las cervezas al padre Rodrigo, quien es el mayor en todo el grupo... pero las disfrutamos hasta las tres de la mañana... en ese momento nos acordamos que debíamos madrugar para dos cosas... Una era que Carlos debía preparar una presentación para una entrevista del canal Globo que le harían a las 9 de la mañana y nosotros debíamos madrugara a empacar y a salir para nuestro próximo destino... lastimosamente el viaje debe continuar... pero no... no hay problema... para aquellos que guardan la esperanza de que algún día nosotros nos convertiremos en misioneros, acá no acaba la esperanza... pues por medio de nuestro amigo Carlos, nos invitaron a pasar unas noches mas en la casa de los misioneros de la consolata en Curitiba... es un buen contacto el que hemos realizado con ellos y solo nos queda decir y expresar nuestro mejor sentimiento de agradecimiento por acogernos y hospedarnos y darnos alimento, palabras, bebida e internet.
La madrugada no fue nada fácil, pero como debíamos esperar instrucciones de Carlos para la ruta que nos conduce a Curitiba y como el esta en la entrevista y como nos invitaron a almorzar antes de salir... entonces esperemos... Carlos nos dio los datos... almorzamos con todos y nos despedimos...
La salida fue fácil, pero coger de nuevo el ritmo no lo es... después de estar descansando tanto tiempo y recorrer pocos kilómetros... haaa la cosa cambia... el recorrido es de 500 kilómetros pero lo duro no es el trajín, ni llegar de noche a esta ciudad, ni tener que buscar por varias partes como llegar a la nueva casa, ni tampoco el no saber hablar el idioma... no, ese no es el problema... el problema esta en recorrer estos pequeños 500 kilómetros y pagar 7 peajes a 1,5 dólar, esto es peor que pasar en auto por la vía que conduce de Manizales a Cali... bueno la razón es porque el gobierno ya hizo un contrato de permanencia y el cancelarlo le costaría una fortuna... entonces que... pues que pague el pueblo que ellos si tienen plata... y nosotros también.
Llegamos al fin y al cabo a donde nuestro nuevo amigo, el padre Luís y sus cinco integrantes del seminario, de una nos llevaron a la habitación y nos invitaron a cenar... luego de ello, hablamos un poco en la cocina, nos enseñaron algo de portugués y ostros algo de castellano... después de esto nos fuimos a ducharnos con agua calientita... porque por acá ya el clima es templado hay mucha vegetación y las lluvias son normales, como en Colombia...

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