febrero 23 (Un día con los misioneros en Cascavel)

Nadie nos molesta y podemos dormir hasta el medio día, tanto así que cuando salimos de la habitación bañaditos y Harvey afeitadito, que no lo hacia desde Buenos Aires, nos invitan que pasemos a la mesa a almorzar, que lastimosamente ya se paso la hora del desayuno… bueno que pena… pero hagámosle.
Acá estamos como en un hotel e cinco estrellas. Bebidas, comidas, frutas, dormida… de todo y no nos cobran un solo centavo… esto es lo mejor.
También tenemos Internet, así que nos dedicamos el resto de la tarde a hablar con los curas que viven en este centro de misioneros y a subir todos los datos que tenemos atrasados de la pagina… las fotos, los videos y todo lo demás que estaba pendiente.
Por la noche nos quedamos tomando vino sin alcohol con Carlos, el toco varias canciones con la guitarra y nos quedamos hasta las 2 de la mañana echando mas cháchara… jajaja… hasta el momento que el vino nos durmió… cosa extraña, no?

 

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