Febrero 18 (Bienvenidos a Paraguay)

El gallo pito muy temprano y el sol no dio espera para salir e iniciar con la calefacción, entonces a Harvey le toco ir hasta el pueblo más cercano a conseguir nafta, sin bañarse de nuevo se para en la vía y echa dedo… no tuvo que esperar mucho, pero al final se dio cuenta que solo estábamos a 5 kilómetros de un pueblito donde vendían nafta… pues quien lo hubiese creído… Al regresar, un buen gaucho lo dejo subir a su camioneta e incluso hasta mate le ofreció… las cosas de los cuentos que relatamos en el camino con la gente.
Vertimos la gasolina en el tanque, le dimos estarte, amarramos los sleeping y nos fuimos directo a Paraguay, en un calor de 38 grados en la madrugada… además el paso de frontera es desesperante del lado de Paraguay pues hay mucha gente vendiendo como en las fronteras de Perú y Bolivia, y con el calor que hace es mucho peor y la demora de los papeles, no mejor dicho… a nosotros también nos toca pasar por las duras y las maduras… “Bienvenidos a Paraguay” el cartel que esta sobre la vía que conduce a la capital Asunción, a la que su propaganda no se le atribuyen cosas buenas, la cautela de nosotros al ingreso es extrema, casi sacamos el inflador por si las moscas, pero que… nada solo es terrorismo vocal… o al menos así lo percibí, ooo pasamos por las zonas que no son tan peligrosas… bueno el cierto del caso es que con el terror que llevábamos nos refugiamos en el primer hotel que encontramos… uno de 3 estrellas, casi 5 para nosotros… no les diremos el costo, pero sale a cuentas con varias acampadas que hemos hecho en el camino, nos tomamos una cerveza, dormimos un rato, una buena ducha refrescante, un buen almuerzo yyy a eso de las 6 de la tarde salimos a conocer la ciudad.
El mapa turístico no era nada prometedor, pero de todas formas hay que conocer la ciudad, pues dicho y hecho, andamos como dos avenidas, un sábado en la tarde y nadie, a duras penas encontramos una sola casa de cambio abierta y un restaurante donde nos tomamos una coca cola, lo demás una indígenas vendiendo artesanías en la calle y no fue mucho el paseo, pero el calor si sigue arrollador.
Regresamos al Hotel y vimos películas hasta tarde… hace tiempo no lo hacíamos… como desde Colombia mas o menos.

 

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