Enero 15 (Recuerdo infinito de un domingo de muy muy muy muy mal tiempo)

Al despertar en la mañana con las ansias de llegar cuanto sea posible a la punta, el clima se ponía “feo”, el viento arrasa por todo el pueblo y la lluvia complementa el permiso para dormir un rato mas mientras que esperamos a que mejore el torrencial, de modo que a eso de las 12 del medio día, nos armamos de valor, de botas y abrigos para iniciar el trabajo pendiente en la moto, así es que Julián se dedica a romper el eslabón, mientras que Harvey va a la pizzería a comprar el alimento para el día, con tal suerte que al regreso, luego de media hora de caminar al centro, el viento, con lo flaquito que es el joven, casi lo tumba o lo manda por los aires, lo mejor que pudo hacer fue sentarse a que pesara el viento fuerte, huyyyy casi se cae el pobre y también casi se arruina la pizza. Al llegar al camping, bajamos el eslabón perdido, pero la suerte no esta de nuestro lado, pues no contábamos con que el buje interno estaba estropeado y que el candado no incluía el buje, mierdaaaa, lo único que podemos hacer es buscar un eslabón del cual podamos extraer el repuesto, este tenia que ser buscado en la ciudad, pero domingo, con el tiempo que hacia y en horas de la tarde... no se podía pedir mucho, además  el pueblo es chico y no hay alternativas... pero Harvey se anima y busca alguien quien nos pueda ayudar... para resumir basta solo con contar que por suerte en el único almacén que habían repuestos de moto, estaba el dueño ajustando la papelería, el, sin duda nos ayudo, pero la solución esta en mandar a traer una cadena desde Comodoro y hay que esperar un día a que llegue y otro día mas para montarlo, pues llega a las 11pm, hora en la que esta el taller cerrado... nada que hacer, encargamos el repuesto y nos preparamos para una rica parrillada al estilo argentino, compramos carbón, carne, condimentos y un litro de vino... mañana no hay que madrugar... así es que para la parrilla,  comamos y bebamos, unos cuantos parloteos y alistémonos para mañana para ir al taller a hacerle mantenimiento a la poderosa, pues el jefe del lugar nos presta el taller y las herramientas.

 

 

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