Abril 3 (cita con el cónsul)

Como a las 8 de la mañana abren las puertas de las oficinas del consulado, Harvey se levanta muy juicioso para arreglarse e ir a la cita, con el fin de que le expidan de nuevo la visa venezolana, para así poder ingresar a este país y seguir el viaje. Pues la vuelta no fue muy agradable, lo único que puede hacer la cónsul es otorgar una visa de transito que tiene un periodo de vencimiento de 72 horas, tiempo que otorgan con la idea de que cualquier migrante pueda llegar hasta Caracas y tomar un vuelo a otro destino… cosa que para nosotros es imposible, así que dejamos las cosas así, Harvey le dijo a la cónsul que lo pensaría, con la excusa de que el viaje seria contra el tiempo y que no contarían con imprevistos y que de pronto de la velocidad no queda sino el cansancio, así que el resto de la tarde nos dedicamos a llamar a todos los contactos para que movieran cielo y tierra de modo que de algún modo se pudiera contactar con alguien que verificara la visa que antes se tenia de turista y así a esta nueva visa se le diera un poco mas de tiempo.
Llamamos, mandamos correos, mensajes de texto, etc. Es la última oportunidad y no se debe dejar pasar. Para mañana en la mañana nos tendrán noticias, así sabremos que hacer, de lo contrario ni modo, tocara sacar la visa de 72 horas y pasar en el menor tiempo posible.

 

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